A menudo experimentamos la rabia como una emoción incómoda, peligrosa o incluso fuera de control. La mayoría de nosotros intentamos reprimirla o simplemente «explotamos» sin entender realmente qué está pasando en nuestro interior.

Sin embargo, hay una clave fundamental que puede cambiar tu forma de ver el enfado: no son los hechos los que generan la rabia, sino los pensamientos que tenemos sobre esos hechos.

Para transformar esta emoción, podemos unir dos herramientas poderosas: la Comunicación No Violenta (CNV) y The Work (El Trabajo) de Byron Katie. Aquí te explicamos cómo funcionan juntas para devolverte la paz.

  1. La rabia no es lo que parece

Desde la CNV, entendemos que la rabia es una «emoción secundaria». Aparece cuando interpretamos la realidad mediante juicios o culpas, lo que nos desconecta de lo que realmente necesitamos.

Pensamientos como «no me respeta», «es un irresponsable» o «esto es injusto» son los verdaderos combustibles que encienden el fuego de la rabia. Mientras creamos que esos pensamientos son la verdad absoluta, la rabia seguirá teniendo sentido.

  1. El camino hacia la calma en 4 pasos

Si sientes que la rabia te domina, puedes seguir este proceso práctico:

  • Paso 1: Separa los hechos de tus juicios (CNV). Distingue lo que pasó (observable por una cámara) de lo que te cuentas sobre ello.
    • Hecho: «Quedamos a las 9:00 y llegó a las 9:30».
    • Pensamiento: «No le importo». La rabia no nace del retraso, sino de este pensamiento en concreto.
  • Paso 2: Cuestiona tu pensamiento (The Work). Toma ese pensamiento («no le importo») y somételo a una indagación honesta enfocándote en ese momento donde se te disparo la emoción:
    1. ¿Es verdad (que no le importo)?
    2. ¿Puedes saber con absoluta certeza que es verdad?
    3. ¿Cómo reaccionas cuando crees ese pensamiento? (Observa tu cuerpo, tus pensamientos y cómo tratas a los demás y a ti en esa foto cuando actúas bajo el efecto del pensamiento “no le importo”).
    4. ¿Quién serías sin ese pensamiento? ¿Cómo actuarías ante el mismo hecho si no pudieras creértelo? Este proceso no busca «pensar en positivo», sino aflojar la historia que dispara tu malestar.
  • Paso 3: Escucha el mensaje de tus necesidades (CNV). Una vez que el pensamiento pierde fuerza, la rabia deja de ser un enemigo y se convierte en una mensajera. Pregúntate: ¿Qué valor importante para mí no estaba atendido? (¿Respeto, fiabilidad, conexión, tranquilidad?).
  • Paso 4: A partir de ahí puedes encontrar la respuesta que hay dentro de ti, qué quieres decir o hacer en esa situación, para ponerte en el camino de satisfacer esas necesidades contigo y con las demás personas.

Conclusión

Imagina que la rabia es como la luz roja en el tablero de un coche. No sirve de nada tapar la luz o enfadarse con el coche; la luz solo te está avisando de que el motor (tus necesidades) necesita atención. Estas herramientas son el manual que te ayuda a abrir el capó y entender qué pieza necesita cuidado en lugar de simplemente golpear el tablero.

Estas herramientas no sirven para invalidar tu dolor o forzarte a estar bien, sino para darte claridad cuando la emoción es intensa. La CNV nos enseña qué escuchar detrás del ruido de la rabia, y The Work nos ayuda a soltar las historias que la mantienen encendida.

Al combinarlas, la rabia deja de ser una amenaza y se convierte en una puerta hacia la responsabilidad, la verdad y la conexión contigo mismo y con los demás.

CUENTO DE LA JIRAFA KIRA Y LOS DIAMANTES DEL ENFADO

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